Oración para profesores lunes de la sexta semana de Pascua
1.- Invitación.- Muy buenos días maestros, en el evangelio que vamos a
meditar, la emoción guía las palabras de Jesús en esta larga conversación de
despedida. Las palabras son sencillas como lo es siempre el lenguaje del
corazón. Es la hora de las confidencias y recomendaciones. Recomendaciones que
constantemente nuestro fundador escribía a los maestros, directores y
sacerdotes, para que tuviera buen gobierno la escuela pía, hoy tal vez hoy sea
un buen momento para darle alguna recomendación a nuestros alumnos.
2.- Palabra de Dios Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26 – 16,4a):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el
Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de
mí; y también ustedes dan testimonio, porque desde el principio están conmigo.
Les he hablado de esto, para que no se
escandalicen. Los excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una
hora cuando el que les dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán
porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Les he hablado de esto para que, cuando llegue la
hora, se acuerden de que yo se los había dicho».
Palabra
del Señor.
3.- Reflexión.- El dramatismo del momento crece cuando Jesús anuncia a
los suyos los sufrimientos que les esperan, ser excomulgado de la sinagoga era
algo muy grave, pues era como declararle a uno enemigo de la comunidad. Era el
desprecio más grande que podía sufrir un judío, pues la sinagoga era el lugar
donde la comunidad se reunía para rezar. Los cristianos hemos nacido a los pies
de la cruz y con la mirada clavada en el crucificado. Y esto es precisamente lo
que Jesús quiere, que sus seguidores no olvidemos sus palabras: “si a mí me han
perseguido también a vosotros os perseguirán”.
Seguramente más de una vez hemos
experimentado burlas y desprecios porque intentamos ser coherentes con nuestra
fe y no cedemos ante la tentación o el desprecio de los demás.
Hay lugares donde también hoy día
los cristianos son perseguidos y asesinados porque se han reunido para celebrar
la santa misa, como ha sucedido en Sri Lanka en la última fiesta de Pascua.
En muchas ocasiones el Papa
Francisco ha recordado que en estos tiempos los cristianos son más perseguidos
y martirizados que en la época del imperio romano. La cruz es la marca de
fábrica del verdadero cristiano por eso no nos debemos asustar. Cuando seamos
perseguidos tenemos que pedir la fuerza del Espíritu Santo para resistir y no
claudicar.
Medita.-
Sobre el evangelio que acabamos
de leer, medita sobre la necesidad que tenemos como maestros de la guía del
Espíritu Santo y de conocer la palabra del mejor de los maestros Cristo nuestro
Señor, que hoy nos advierte de problemas y dificultades pero que nos deja su
Aliento de vida con nosotros para superar los caminos cuando se pongan cuesta
arriba. Vuelve a leer el evangelio si así lo necesitas.
4.- Oración.- Una fuerza interior que me hace no claudicar cuando todo
se pone cuesta arriba.
Padre nuestro…
Pidamos
por nosotros, maestros necesitados del Maestro y de su Espíritu Santo, después
de cada petición respondemos, Jesús buen maestro escúchanos. A tu amparo y
Protección.

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